La segunda muerte deSardánapalos

por: Jaime de la Gracia

 

Estimado poeta Rolando Revagliatti, hoy fue un día terrible, vengo de casa de una amiga poeta latinoamericana que ha estado todo este tiempo hecha un mar de agua y lágrimas, un crítico eróticamente subdesarrollado le dio una paliza de letras, utilizó las mayúsculas en todo los adjetivos dentro de su escrito y las estampó glorioso en una revista literaria que se edita en Hannover y esta revista cayó en las manos de esta amiga, excelente poeta, dueña de un lenguaje rico en tonalidades capaz de hacer de la espera no más ese acto de abandono.

Lo que el crítico alemán decía es terrible, ella me leyó el texto completo al teléfono y me pidió que fuera a hablar con ella a tratar de levantarle el ánimo.

En estos casos yo tengo / como Colombia hoy / un plan A que es para la guerra y un plan B que es para la guerra, llegué y la chica me recibió con los brazos abiertos como en las películas que tú ya has visto, no dió tregua ni pidió cuartel me llevó sofocado hasta el sillón mudo que tiene en el rincón de su sala y se colgó a llorar agua, yo no perdí el control ante la presión de su sensibilidad herida y rápido puse en practica el plan A.

Mientras ella hipeaba yo cruzé veloz mi mano derecha por encima de sus hombros carnosos y muelles y mientras le decía incoherencias dejaba descolgar mi mano ávida hacía el volumen de su teta, mis dedos apretaron el pezón y estando en esta posición la atraje con fuerza hacía mi pecho y llevé la mano izquierda a la otra teta y hice presión, todo esto mientras ella seguía anegada en agua de llanto, no hubo ninguna respuesta, ningún estremecimiento, comprendí que lo que tenía en brazos era una variante de un cádaver exquisito.

Me levanté indignado contra el crítico de ella, y dejé que su cuerpo de ella se diera un porrazo seco un Plas! contra la madera del mudo sofá que tiene en el rincón de su sala y puse en practica el plan B

Comenzé diciendo que el hablar mal del poeta en privado y en publico también hace parte del poema, que si ella reparaba bien el poeta es como una cebolla que va gastando cada una de esas pieles hasta quedar cubierto por una piel rugosa como de cocodrilo que lo protégé contra los otros y de nosotros, y contra de si mismo que en suma es su peor enemigo. Le recordé que muchos seres humanos no tienen sexo sino organos genitales, que no es lo mismo, pues los unos son para la recreación y el gozo y los otros estan destinados a la reproducción y la reprobación, le dije que Europa y en especial Alemania de este ahora, exigen de la literatura el manejo de un Tema y que no les interesa la literatura como desarrollo evolutivo de la belleza através del lenguaje y que ella, preciso ella estaba fuera del tema, lo que escribes no está dentro del marco del tema, se sobó los ojos y me preguntó y cuál tema quieren ellos de mi? La miré esta vez compasivo y le mostré excelentes crítica que hacía el mismo crítico eróticamente subdesarrollado, en la misma revista de un poema que decía algo como así:

No a la penetración /No quiero cocinar más / Oh! nunca más nunca más,

pero querido poeta Rolando Revagliatti yo creo que el poema terminaba con una frase como:

Y que sea lo que dios quiera!!!

En todo caso hace rato que este continente está exigiendo el cádaver del macho latinoamericano, y lo quiere muerto a pellizcos y a picotazos, o sea una segunda muerte de Sardanaplos pero al revés donde las mujeres lo devoran mientras lo lloran, y tú querida amiga no ayudas con lo que escribes a lograr ese objetivo. La poeta estaba muy mal sentada ahí como una invitación equivocada pero yo sabía que estaba frente a una variante de un cádaver exquisito.

Regresé al arca de Noe / como llamo a la buhardilla donde vivo / y encontré un sobre de Buenos Aires que trajo en sus entrañas Fundido Encadenado, del Poeta Rolando Revagliatti, el número 32 de la revista Papirolas, un número de Aedo y unas chéveres palabras del amigo poeta.

Saludos desde Berlín!!!

 

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