Jaime de la Gracia / Berlín / Alemania

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NUESTRO LUIS FAYAD

 

 

Luís Fayad

 

 

-por: Jaime de la Gracia

 

 

Las aguas verde oscuro del canal corren quietas hacía arriba. Sí, en Berlín las aguas son quietas y corren hacía arriba. El tabaco negro tiene humo de tabaco negro y hacen roscas color de azucar. Fayad fuma tabaco negro, yo fumo tabaco apretado,  hay un silencio largo parecido a un Do prolongado de los que hacían los viejos Pink Floyd. La tarde / pueden ser también las tardes /, el color es lo que se mantiene, el color de la luz  sordida del “Cafe Classik” que es el sitio donde por lo general me reuno a charlar con mi amigo Luis Fayad. La verdad es que son pocas las veces que nos encontramos Luis y Yo, estando viviendo en el mismo barrio de Berlín / Kreuzberg / a no más de 1000 metros de distancia un apartamento del otro y así y todo son pocas las veces que me encuentro a gozar de un café y la charla de mi amigo Luis, pero esto es signado por la ciudad considerada el ombligo historico y cultural de Europa, ciudad con rostro de señora seria pasada en años y tremendamente joven, con piel de lagarto e igual que el lagarto capaz de regenerarse en cada una de sus piedras.

Nos reunimos poco mi amigo Luis y Yo, pero cuando nos encontramos le sacamos chispas a la palabra, para los que no conocen a Fayad les debe parecer una persona seria y de poco humor, pero para los que lo conocemos sabemos que esa aparente distancia es la máscara de una persona tímida  que esconde un fino humor y que rie a carcajadas por cualquier cosa.

Para mejor ilustrar las parcas veces que nos vemos Luis y Yo, recuerdo que fue en los días antes de iniciarse la última feria del libro de Bogotá que nos reunimos y estuvimos hablando sobre la invitación que se nos hizo a ambos para participar en ella, eso fue a través de esa locomotora que se llama Ignacio Ramírez y si bien recuerdo se trataba del encuentro de la díaspora de escritores colombianos / de paso no sé porque díaspora / si en Colombia escribir es estar en la díaspora .

Luis se fue a la feria. Yo decliné la invitación previo agradecimiento por la deferencia, no aisistí como le confirmé a Ignacio Ramírez, por razones que me acosan y que son de estado  de exilio.

Después de haber ganado todos los premios incluyendo el más popular y mejor dotado en metálico como lo es el premio nobel, Gabriel García  Márquez concluye que los premios deben darse a los escritores jóvenes como estímulo, Mario Vargas Llosa piensa otra cosa y se mata y recontramata por recibirlos, también los estímulos como becas de fundaciones  etc, Borges llamó la atención sobre la poca credibilidad que despiertan  los premios  y los premiados en nuestro medio latinoamericano, quizás todos tienen los premios y la razón, lo cierto es que en la actividad literaria  de Luis Fayad no aparece un sólo premio.

Sobre lo anterior Luis afirma : - Jaime, será que lo que yo escribo no sirve para ganar premios.

En Luis Fayad el país soñado que se incuba durante el exilio, no ha remplazado a el  país de carne y hueso que se ha dejado atrás, por eso me extraña la sorpresa e incredulidad que ha suscitado la nueva novela de Luis: Testamento de un hombre de negocios. ¿Todos se preguntan cómo se puede ser tan lúcido y actual al escribir sobre la Colombia de hoy cuando se ha estado tanto tiempo ausente de la tierra? Una pregunta que no deja de ser ñoña. Y lo es por el hecho que Luis Fayad junto a Oscar Collazos son en el actual presente los escritores colombianos que presentan la obra literaria mejor trabajada y lograda en su conjunto, en estilo, forma y, contenido, con una salvedad en lo personal, mientras Luis Fayad se mantiene discreto y ajeno al ruido de la farándula, Oscar Collazos no resiste la pequeña vanidad  del ser mencionado a  diario.

Internet no es sólo la capa del clochard también es la gabardina del vacán ahí todo es posible de convertirse en tira y tambien en afloje de gominas y  finezas de sandalias hay que estar ahí si no no estás en nada como antaño era necesario estar  en la foto los tiempos cambian  y marchan en ambas direcciones cristianas el pa`delante o el pa `atrás que ya cantoó el Ricardo rey y que aun se escucha en los picós del caribe asomado por encima de la Champeta y ahí está Internet como cueva de malandro no de Ali-baba tiempos peligrosos los de mostrarse hoy y el sacarse los zapatos y dar los pasos necesarios sobre el tiempo para mirar  la luz del presente embrullado a la palabra. Le propongo a Luis Fayad hacer una serie de entrevistas para colgar en la red serán imágenes y voces  que se encaraman a la Web la palabra del escritor se verá confrontada a ese universo frío del símbolo que hoy se escribe en la otra nueva cara de la pirámide y que tendrán en sí la fuerza suficiente para conmover a los pescadores de Cancun así como a los fumadores de pipa en Taganga la cosa es que esten conectados para que se cumpla el designio.

 
1)
J. De la Gracia: -Luis, estás satisfecho con lo que hasta ahora has hecho en la literaratura?

1)     L. Fayad:-Lo que más satisfacción me causa es saber que estoy escribiendo. Después hay un balance que trato de olvidar. Es el olvido de las satisfacciones porque prevalecen las dudas y otras obsesiones. Uno siempre está en el comienzo de una obra literaria. Cada vez que termino un libro tengo la sensación de que se me quedó guardado otro, no sé cuál, es un presentimiento, la idea de que falta algo por salir.

2)J. De La Gracia: -En tus dos últimas novelas publicadas has saltado del realismo maravilloso al realismo sucio o a la novela de sicariato como también se le denomina a este género, están lejos los tiempos de la literatura blanca o  urbana que enmarcó a Los Parientes de Esther, pero la pregunta es: ¿se puede esperar de tu trabajo literario un regreso a los origénes?

L. Fayad:-Testamento de un hombre de negocios no es una novela sobre sicarios, si éstos aparecen no son los personajes principales, son las partes de una realidad que no puede ocultarse, los personajes principales son los miembros de una familia que participa en grupo en el mismo negocio, son circunstancias que no están limitadas sólo a la vida en Colombia. La aventura no es mostrar los manejos y maneras de un negocio, ese es el medio para internarse en otra aventura, la de las relaciones humanas. Es la aventura que domina en ésta y en mis otras novelas, las dimensiones humanas más allá inclusive de las diferencias de clases como en Los parientes de Ester, de los compromisos políticos como en Compañeros de viaje, de las condiciones de la migración como en La caída de los puntos cardinales. Cada tema tiene su desarrollo, el ambiente de sus escenas, y es muy posible regresar de un mundo a otro, pero no porque haya que proponérselo, eso lo guía la propia estética del libro y la idea que va adentro.

3) J. De la Gracia:-En tu hoja de vida de escritor no aparecen premios literarios, ¿has intentado alguna vez ganarlos o te son indiferentes como motivación para mantenerte en lo tuyo la escritura?

L. Fayad:-Nunca he enviado mis novelas a concursos literarios pero no porque los premios me sean indiferentes. No ha habido oportunidad. En mi caso no creo que los premios sean una motivación para seguir escribiendo, son una ayuda.

 La escritura de una novela requiere de un tiempo largo en el que hay que invertir dinero, en este sentido un premio ayuda a escribir otra novela.

4)J. de la Gracia:-¿Amor por Berlín y añoranza por Colombia? ¿O nada de nada? ¿o ni lo de uno o ni lo de otro?

L. Fayad:-Uno también siente añoranza por una ciudad sin estar lejos de ella, cuando va de paseo por sus calles. Añoranza por lo que fue y ya no está ahí. La añoranza pertenece no sólo a la distancia sino también al tiempo. Yo no alcanzo a sentir añoranza por Bogotá porque siempre vuelvo, me siento como si viviera allá, pero sin añoranzas por Berlín porque tampoco hay tiempo.

 

 

Berlín / 10/ 11/2005

 

 Deutsch  Übersetzung

NOTA: Los audios y videos  con Luis Fayad y Jaime de la Gracia se pueden acceder en esta dirección Web:    www.delagracia.de