Con motivo del 1ro. de Mayo, denominado también “Día Internacional del Trabajo” o “Día del Trabajador”, nos hace llegar nuestro colaborador Víctor BUENO ROMAN- poeta, ensayista y traductor peruano residente en Berlín- un artículo de su compatriota Manuel GONZALEZ PRADA sobre una huelga de trabajadores del salitre en Iquique y su brutal represión del 21 de Diciembre de 1907. A este artículo acompañan notas y comentarios de nuestro colaborador berlinés.

  

“Señoras y Señores
venimos a contar
aquello que la historia
no quiere recordar.

 

Luis ADVIS VITAGLICH
I.-  “Pregón”  ( “Cantata Popular Santa María de Iquique”)

 

 

PRIMERO DE MAYO*

 

 

Por Manuel GONZÁLEZ PRADA

 

Con la huelga de Iquique sucede todo lo contrario de lo que a menudo pasa con los movimientos de esa índole al estallar un conflicto de los obreros con la fuerza pública. Las primeras noticias resultan casi siempre exageradas y revistiendo los caracteres de una hecatombe, cuando no hubo más que unos pocos heridos leves o contusos. En el presente caso, los sucesos comunicados por el telégrafo a las pocas horas de realizados, fueron más graves y revistieron caracteres más brutales de lo que se había creído en la primera información. Es cosa probada, fuera de la menor duda, que pasa de mil el número de los peones matados por la tropa, sin que hubiese habido ninguna provocación ni amenaza por parte de los huelguistas.

Y para unir el escarnio a la ferocidad, se instaura juicio a los culpables, es decir, a los infelices trabajadores que impelidos por la necesidad y habiendo sido rudamente rechazados por los patrones a quienes pedían un aumento de jornal, se organizan pacíficamente y se dirigen a una población, no para buscar en ella una fortaleza o plaza militar, sino para tener un centro donde reunirse con el fin de acordar la mejor manera de solucionar la espantosa crisis económica. Desprovistos de armas y queriendo evitar desórdenes que dieran achaque para la intervención violenta de los soldados, habían tenido la precaución de impedir la venta de licores. Jamás huelga alguna presentó carácter menos belicoso. Entonces, ¿por qué tanta inhumanidad para sofocarla? Porque se deseaba hacer un escarmiento; porque se quería enseñar al trabajador que debe obedecer y callarse.

Si hoy, 1 de mayo, recordamos la inexcusable matanza de Iquique es para manifestar a los proletarios que en la lucha con los capitalistas no deben esperar justicia ni misericordia. Para el negro de las haciendas había el cepo y el látigo; para el trabajador de las fábricas o de las minas hay el rifle y la ametralladora. A más, si el hacendado respetaba la vida del esclavo porque ella le valía un talego, el industrial de nuestros días no anda con tales remilgos porque nada pierde al sacrificar la existencia de un obrero: desaparecido uno, es sustituido en el acto y quizá ventajosamente.

Lo que se llama la libertad del trabajo no pasa de una sangrienta burla para el hombre que tiene por solo capital la fuerza de sus brazos y deja de comer el día que cesa de trabajar. Al proletario no se le abren sino dos caminos; o trabajar mucho con salario deficiente o sublevarse para caer bajo las balas de la soldadesca.

Sin embargo, no faltan excelentes plumíferos, consagrados a celebrar la dicha del obrero que desempeña su labor sin preocuparse de si el producto será o no vendido; que tranquilamente duerme todos los días de la semana, y el sábado, después de recibir su paga, se va, tarareando, a cenar alegre en unión de su mujer y de sus hijos. ¡Hermoso idilio! Por asociación de las ideas contrarias, esa dicha les hace pensar a los plumíferos en la desdicha del acaudalado patrón que sin descansar un solo instante del día prosigue su trabajo mental, que noches de noches vela, cavilando en sus créditos inaplazables, en el crecido stock de sus almacenes, en la dificultad de las ventas, en la ruinosa competencia de sus rivales, etc. Su pan es amargo y más amarga es su bebida.

Con todo, nunca vemos nosotros (ni probablemente verán nuestros descendientes) que el desdichado patrón se cambie por el dichoso obrero. ¡Qué espectáculo tan bello sería contemplar al multimillonario yanqui despojarse de sus millones para convertirse en el feliz trabajador que mantiene una mujer y seis hijos con el honroso jornal de ochenta centavos!

No, el capitalista no ceja voluntariamente ni un solo palmo en lo que llama sus derechos adquiridos: cuando cede no es en fuerza de las razones sino en virtud de la fuerza. Por eso no hay mejor medio de obtener justicia que apelar a la huelga armada y al sabotaje.

Es lo que hoy, 1 de mayo, conviene repetir a los trabajadores ilusos que siguen confiando en la humanidad del capitalista y figurándose que los arduos conflictos de la vida social han de resolverse por un acuerdo pacífico: el capitalista no da lo que se le pide con ruegos sino lo que se le exige con amenazas.

 

Notas:

* El texto de Manuel GONZÁLEZ PRADA apareció por primera vez en 1908 en el periódico „Los Parias“ de Lima. El texto forma parte, también, del volumen intitulado „Anarquía“, Editorial Ercilla, Santiago de Chile, 1ra. Edición 1936 [2da. Edición,  Editorial Tierra y Libertad, Barcelona, 1938; 3ra. Edición,  Editorial Ercilla, Santiago de Chile, 1940]. El texto ha sido tomado de la edición digital de “Anarquía”. [véase: http://www.evergreen.loyola.edu/~tward/gp/libros/anarquia/ANARQU23.htm].

 

1) Manuel GONZÁLEZ PRADA [1844-1918] fue un poeta, ensayista y filósofo peruano de ascendencia aristocrática. A él se considera como una de las figuras brillantes del ensayo y del pensamiento en América Latina. Como poeta fue un renovador de la poesía en lengua castellana; como pensador y reformador politico fue radical. Sus escritos en prosa están marcados por la ácida ironía y la desconcertante inventiva. En sus comienzos fue partidario de la filosofía positivista del  francés Auguste COMTE [1798-1857]. Sus ideas y su crítica acerca del Estado y de la sociedad fueron radicalizándose, a tal punto que terminó inclinándose por el movimiento anarquista. El  estuvo en Europa entre los años 1891 y 1898. El se opuso permanentemente al colonialismo y al racismo. Manuel GONZÁLEZ PRADA se ha convertido en un símbolo del inconformismo y de la crítica severa y mordaz del Establishment. Sobre el conformismo y la burocratización, típicos en la derecha y que constituyen la amenaza constante de la izquierda, escribió González Prada al 1ro. de Mayo de 1907: “Ignoramos si los trabajadores, no sólo del Perú sino del mundo entero, andan acordes con lo que piensan y hacen hoy. Si conmemoran las rebeliones pasadas y formulan votos por el advenimiento de una transformación radical en todas las esferas de la vida, nada tenemos que decir, pero si únicamente se limitan a celebrar la fiesta del trabajo, figurándose que el desiderátum de las reivindicaciones sociales se condensa en la jornada de ocho horas o en el descanso dominical, entonces no podemos dejar de sonreírnos ni de compadecer la candorosidad de las huestes proletarias”. [véase el volumen: “Anarquía” . Edición  digital. op. cit.].

 

2) Manuel GONZÁLEZ PRADA es autor de los poemarios „Minúsculas“ [1901], „Presbiterianas “ [1909] y „Exóticas“ [1911]. Esos libros muestran una amplia cultura del autor y su preferencia por las tendencias modernistas en arte y poesía. Sus mejores ensayos se hallan en los volúmenes „Páginas libres“ [1894], “Nuestros Indios” [1904] y „Horas de lucha “ [1908].

 

3) Manuel GONZÁLEZ PRADA ejerció gran influencia en el Perú. Las huellas de su pensamiento y de su praxis política se notan en los poetas José Santos CHOCANO [1875-1934] y César VALLEJO [1892-1938],  así como en los politicos y pensadores José Carlos MARIÁTEGUI [1894-1930] y Víctor Raúl HAYA de la TORRE [1895-1979]. El primero fue el introductor de los estudios marxistas en el Perú y en América Latina. Asimismo, fue Mariátegui el fundador del Partido Socialista Peruano, PSP. Su obra “Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana” [Lima, 1929] sentó las bases para los estudios históricos y politico-sociales de la realidad nacional. Haya de la Torre fundó en su exilio mexicano al partido “Alianza Popular Revolucionaria Americana”, APRA. El APRA tuvo en sus comienzos una tendencia filo-marxista; pero, posteriormente, fue inclinándose hacia la tendencia social-demócrata. Este partido forma parte de la Internacional Socialista, IS. El actual Presidente peruano Alan GARCIA PEREZ, hoy requerido por la justicia italiana acusado de corrupción y violación de los Derechos Humanos, es miembro del APRA y fue pupilo y protegido de Haya de la Torre.

 

4) Iquique es una ciudad en el desierto de Atacama. Atacama se hallaba entre Perú y Chile y  pertenecía a Bolivia, formando parte de la provincia de Antofagasta. A consecuencia de la “Guerra del Pacífico” o “Guerra del Salitre” [1879-1883] perdió Bolivia esta región y, con ello, su salida al Océano Pacífico. El desierto de Atacama no tenía importancia antes de la guerra. Ni Bolivia ni Chile se interesaban por esa region desértica; pero cuando después de 1820 se descubriera la existencia de salitre, carbón y cobre, se volvieron los ojos de los diferentes gobiernos nacionales y extranjeros hacia Atacama.  Precisamente en este lugar se halla la mina de cobre más grande del mundo: La mina de Chuquicamata  produce 600, 000 toneladas de cobre al año. La victoria en la guerra de 1879 facilitó a Chile una inmensa riqueza en cuanto a materias primas. Y ya que Perú perdiera también la guerra, tuvo que ceder a Chile, mediante un Tratado de Paz, sus provincias sureñas de Arica y de Tarapacá. De este modo, pudo incrementar el país sureño con Tarapacá su riqueza salitrera. [véase: Chuquicamata. En: http://de.wikipedia.org/wiki/Chuquicamata].

 

5) El salitre es una mezcla de nitrato de sodio [NaN03 ] y nitrato de potasio [KN03 ]. Se lo utiliza mayormente para la fabricación de ácidos [nítrico y sulfúrico]. Se lo aplica, asimismo,  en la agricultura como fertilizante nitrogenado.  Otros usos del salitre son para la fabricación de dinamita y de explosivos, para la pirotecnia. Se lo emplea, también, en la medicina y en la fabricación de vidrios y fósforos. Su auge abarcó desde mediados del siglo XIX hasta después de la 1ra. Guerra Mundial, cuando decayera su importancia económica al descubrirse al salitre sintético. [véase: Salitre. En: http://es.wikipedia.org./wiki/Salitre].

 

6)  Iquique forma parte del desierto de Atacama y , por sus materias primas, fue objeto de la codicia del capital extranjero. [véase: Iquique: http://de.wikipedia.org.wiki/Iquique]. Chile asumió la explotación del salitre sobre territorio boliviano antes de la guerra de 1879. La explotación y la venta anduvieron bien para Chile, hasta que el general boliviano Hilarión DAZA GROSELLÉ [1840-1894, asesinado], que llegara al poder mediante un golpe militar, decidiera aumentar en 10 centavos al impuesto por cada quintal de salitre exportado. Chile rechazó esta exigencia, a lo cual siguió  una nueva medida del gobierno boliviano: Se dio por terminado el contrato con Chile y las compañías salitreras fueron expropiadas y sometidas a subasta . La respuesta no se hizo esperar: Tropas chilenas ocuparon las minas de Antofagasta, para así defender y asegurar los intereses del capital no solo nacional, sino también internacional, especialmente de ingleses y alemanes. Y con este paso se dio origen a un conflicto diplomático que, pasando por la ruptura de relaciones diplomáticas, concluyera con una guerra y con pérdidas de territorio para dos de los contrayentes. Perú se solidarizó con Bolivia, pues temía la expansion chilena hacia la provincia peruana de Tarapacá, también rica en salitre. Ya por esa época  se notaban los planes económicos y geopolíticos de Chile, de un país  que, con las honrosas excepciones de los gobiernos de José Manuel BALMACEDA [1838-1891, suicidio] y de Salvador ALLENDE GOSSENS [1908-1973, suicidio], siguiendo a un modelo económico primeramente oligárquico-conservador, después liberal y neoliberal, ha sabido aplicar y conjugar con éxito- más de una vez bajo condiciones injustas e inhumanas [masacre en Octubre de 1905 en Santiago; masacre en Enero de 1921 en Antofagasta, golpe militar en Septiembre de 1973]- a la diligencia con la disciplina, a la  iniciativa con la ambición, a la severidad con la codicia y con el terror. [véase: VICUÑA FUENTES, Carlos (1886-1977): “La tiranía en Chile”, Editorial Aconcagua, Santiago, Diciembre 1987. (1ra. Ed. 1938-39). Capítulo II, págs. 29-38; Capítulo III, págs. 47-49, 97-103; Capítulo VI, págs. 268-274].

 

7) Desde 1879 hasta  comienzos de 1920 recaudó el Estado chileno la considerable suma de 250 millones de libras esterlinas por concepto de exportación del salitre. Uno de los fuertes pilares de la economía, en aquel entonces, fue el llamado “oro blanco” que diera bonanza, bienestar y estabilidad económica, sobre todo para el Estado, para los empresarios y la pequeña burguesía. Cualquier protesta, cualquier amenaza de paro preventivo o huelga indefinida por parte de los trabajadores, respecto a una mejora salarial y de las condiciones de trabajo, era considerada una amenza para la seguridad del Estado. De ahí que la ley y la justicia actuaran con mano de hierro y persiguieran con saña y brutalidad, a toda crítica o nueva propuesta que  intentara modificar al statuo quo. [véase: VICUÑA FUENTES, Carlos: op. cit. Capítulo III, págs. 49-50].

 

8) „La Cantata Popular de Santa María de Iquique” fue compuesta por el poeta y músico chileno Luis ADVIS VITAGLICH, cuyo origen se remonta a un grupo de poemas que, después de una visita a Iquique en 1968, escribiera Advis Vitaglich. Los poemas fueron enriquecidos y ampliados con los informes y testimonios sobre la masacre del 21 de  Diciembre de 1907, cometida contra los trabajadores del salitre, refugiados en la escuela “Domingo Santa María de Iquique”. La “Cantata” fue estrenada en Agosto de 1970 en el Teatro “La Reforma” de Santiago y en el marco del “Segundo Festival de la Nueva Canción Chilena”, NCCH. La “Cantata” consta de 18 Partes o Capítulos y, como LP, tiene una duración de 37’ y 34’’. La composición se inicia con un “Pregón: Señoras y señores” [I] y concluye con un “Canción Final: Ustedes que ya escucharon” [XVIII]. La primera interpretación corrió a cargo del grupo “Quilapayún”.

 

9) La masacre fue cometida durante el período gubernamental de Pedro MONTT MONTT [1846-1910]. El perteneció al Partido Nacional y arribó al poder mediante una  coalición conservadora. En el gobierno del Presidente José Manuel BALMACEDA [1886-1891]- en cuyo período presidencial se rebelaran contra sus planes de reformas el Parlamento y la Marina, dando origen a una guerra civil que costara la vida a 6, 000 personas- ocupó Montt Montt varias carteras ministeriales, tales como las de Justicia, de Finanzas y de Educación Pública. Como Jefe de Gobierno,  rechazó Montt Montt a los reclamos y a las exigencias de la clase trabajadora de su país. A pesar de la bonanza económica, se opuso este Presidente chileno a toda medida o reforma que mejorara la situación laboral. De ahí que 1907 se convirtiera en el año de la protesta y de las huelgas, con su secuela de barbarie por parte del Estado y de las fuerzas del orden. [véase: http://de.wikipedia.org./wiki/Pedro_Montt_Montt]. De todo ello se deduce: Los empresarios y la oligarquía eran los “patriotas”; los trabajadores, los “ácratas”, “subversivos”, “traidores” y  los estudiantes, de su lado, eran los “anarquistras y ociosos”. [véase: VICUÑA FUENTES, Carlos: op. cit. Capítulo III. págs. 71-89; págs. 97-109]. Además escribe Vicuña Fuentes: “El patriotismo es la paranoia social de los chilenos. “ (ibid: “miedo a la invasion boliviana”, pág. 101; “la transferencia de oro peruano a chilenos”, pág. 109].

 

10) En el mes de la masacre, y meses más tarde, informaron los periódicos que la cifra de muertos fluctuaba entre 150 y 200. El gobierno chileno opinó, asimismo, que el máximo de víctimas ascendía a 300. Otras fuentes mencionaron que la cifra ascendía a 3, 600, lo cual pareció a muchos una exageración. Posteriormente, se consolidó la información sobre algo más de 2, 000 entre muertas y muertos. Entre las víctimas había trabajadores chilenos del salitre y sus familiares [ancianas y ancianos, mujeres, niñas y niños]. Entre ellas hubo también peruanos y bolivianos. Los responsables de la masacre, aparte del presidente Pedro MONTT MONTT, fueron el General Roberto SILVA RENARD y el Coronel  Sinforoso LEDESMA [véase: a) VICUÑA FUENTES, Carlos: op.cit.; b) GREZ TOSO, Sergio: “Die Schule von Iquique. In: „Le Monde diplomatique“ Online-Ausgabe 14. Dezember 2007. En: http://www.monde-diplomatique.de/pm/2007/12/14.mondeText.artikel,a0052.idx,15]. Del mismo autor: „La Guerra preventiva: Escuela Santa María de Iquique. Las razones del poder”. En: http://www.centenariosantamaria.cl/index.php?option=com_content&task_view&id=28].  Un fragmento de la „Canción Final” es una advertencia para las generaciones futuras: “Ustedes que ya escucharon / la historia que se contó / no sigan allí sentados / pensando que ya pasó. / No basta sólo el recuerdo, / el canto no bastará. / No basta sólo el lamento, / miremos la realidad.” Esto encaja perfectamente con lo dicho por el filósofo norteamericano de origen español George SANTAYANA [Jorge Ruiz de SANTAYANA, 1863-1952]: “Los pueblos que ignoran su historia, están condenados a repetir sus errores.” Ambos textos recobran actualidad, si se toma en cuenta tanto lo que viene ocurriendo en Chile con los Mapuches, cuanto la persecusión de minorías étnicas y religiosas en Africa, Europa Oriental y en Asia, así como con el renacer de la xenophobia en algunos países de Europa Occidental y Central; y ni qué decir de las consecuencias funestas para la salud física y mental del Ser Humano, para el medio ambiente y para la consistencia de la sociedad en su totalidad debido al Neoliberalismo y a la Globalización.

 

 

 

 

Ver otros artículos de Victor Bueno

 

[Noticias de la cultura] [Café Berlín] [Libros virtuales] [Cronopios] [Audios] [Fotografía] [Deutsch] [Cartas de poetas]